Todos en algún momento hemos sentido que Dios se ha demorado. Oramos, clamamos, esperamos una respuesta, pero el cielo parece en silencio. Nos preguntamos: “¿Dónde está Dios cuando más lo necesito?” Así se sintieron Marta y María cuando su hermano Lázaro enfermó. Ellas enviaron el mensaje, pero Jesús no llegó de inmediato. Cuatro días después, cuando el cuerpo ya estaba en la tumba, apareció el Maestro. Pero su llegada tardía no fue un error… fue un acto divino para demostrar que Dios nunca llega tarde; Él siempre llega a tiempo.
En esta historia descubrimos que aunque el reloj humano diga “demasiado tarde”, el reloj de Dios dice “justo a tiempo”.
Texto base: Juan 11:1–44
“Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.”
I. EL TIEMPO DE DIOS NO ES EL TIEMPO DEL HOMBRE
Verdad central: Aunque parezca que Dios se demora, Él nunca llega tarde. Su reloj es perfecto, y su propósito siempre se cumple en el momento justo.
Bases bíblicas:
Ejemplo: Marta y María esperaban a Jesús antes de que Lázaro muriera, pero Él sabía que había un propósito mayor: mostrar su gloria.
II. LA ESPERA PRUEBA NUESTRA FE
Verdad central: La fe no solo se demuestra cuando Dios actúa rápido, sino cuando aprendemos a confiar mientras esperamos.
Bases bíblicas:
Ejemplo: María se quedó en casa, pero Marta corrió hacia Jesús. A veces unos corren y otros esperan, pero ambos son alcanzados por su poder.
III. CUANDO TODO PARECE MUERTO, JESÚS SIGUE SIENDO LA VIDA
Verdad central: Lo que para el hombre es imposible, para Dios es una oportunidad para manifestar su poder.
Bases bíblicas:
Ejemplo: Jesús no vio una tumba, vio un testimonio. Donde los hombres lloran, Dios planea una resurrección.
IV. JESÚS SE CONMUEVE POR NUESTRO DOLOR
Verdad central: Aunque Jesús sabe lo que va a hacer, Él no es indiferente a nuestras lágrimas. Su compasión es real.
Bases bíblicas:
Ejemplo: Jesús lloró con María y Marta, mostrando que el poder divino no excluye la empatía humana.
V. CUANDO JESÚS HABLA, LA MUERTE OBEDECE
Verdad central: Su voz tiene autoridad para traer vida, restaurar lo perdido y cambiar cualquier final.
Bases bíblicas:
Ejemplo: Jesús no habló con la enfermedad, ni con la piedra, sino con el muerto. Porque su palabra atraviesa lo imposible.
ILUSTRACIÓN
Un día, un campesino perdió a su hijo en un accidente. Llorando, le dijo al pastor: “Dios llegó tarde.”
El pastor guardó silencio y lo visitó semanas después. En el campo, el campesino sembraba trigo. El pastor le preguntó: “¿Por qué no sembraste antes de la lluvia?”
El hombre respondió: “Porque si siembro antes de tiempo, se pierde la cosecha.”
Entonces el pastor le dijo: “Así es Dios. Él no llega cuando tú quieres, sino cuando la tierra de tu corazón está lista para dar fruto.”
RECAPITULACIÓN FINAL: “CINCO VERDADES QUE NOS RECUERDAN QUE JESÚS LLEGA A TIEMPO”
CONCLUSIÓN
Jesús llegó a Betania cuando todo parecía terminado, pero su llegada transformó la muerte en testimonio.
Dios no se retrasa, se prepara. No está ausente, está obrando detrás del telón.
Aunque pienses que ya no hay esperanza, recuerda: Jesús nunca llega tarde. Él siempre llega justo a tiempo.
“Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (Juan 11:40)
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“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (RV 1960) 2 Timoteo 3:16–17
