SERMONES COMPLETOS PARA LÍDERES

 

¿Cómo tener paz cuando todo se desmorona?

 

Texto base: Marcos 4:35–41

 

“Y se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.
Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal... Entonces se levantó y reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Calla, enmudece! Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.”

 

 

I. La paz no es ausencia de tormentas, sino la presencia de Cristo

Verdad central: La paz verdadera no viene de las circunstancias, sino de saber quién está contigo en la barca.

 

Bases bíblicas:

  • Juan 16:33 — “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
  • Isaías 26:3 — “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera.”
  • Salmo 46:1–3 — “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”

Ejemplo: Como los discípulos, muchos tienen a Jesús en su vida pero no en el control de su barca. Él está presente, pero dormido en la fe de algunos.

 

II. La fe se prueba en los momentos de crisis

Verdad central: Las tormentas no destruyen la fe; la revelan.

 

 

Bases bíblicas:

  • Santiago 1:2–3 — “Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”
  • 1 Pedro 1:6–7 — “Para que sometida a prueba vuestra fe... sea hallada en alabanza, gloria y honra.”
  • Habacuc 3:17–18 — “Aunque la higuera no florezca... con todo, yo me alegraré en Jehová.”

Ejemplo: Como Pedro cuando caminó sobre el agua, la fe lo sostuvo mientras mantuvo la mirada en Jesús, no en el viento.

 

 

III. Lo que confiesas en la tormenta revela lo que crees

Verdad central: Tus palabras pueden ser ancla o naufragio en medio de la tempestad.

 

Bases bíblicas:

  • Proverbios 18:21 — “La muerte y la vida están en poder de la lengua.”
  • Romanos 10:10 — “Porque con el corazón se cree... pero con la boca se confiesa para salvación.”
  • Marcos 11:23 — “Si dijere a este monte: Quítate y échate en el mar... y no dudare en su corazón... le será hecho.”

Ejemplo: Los discípulos dijeron: “¡Perecemos!”, pero Jesús declaró: “¡Calla, enmudece!” — lo que sale de tu boca puede calmar o agravar la tormenta.

 

 

IV. La tormenta tiene propósito

Verdad central: Dios usa las tempestades para formar tu carácter, no para destruirte.

 

Bases bíblicas:

  • Romanos 8:28 — “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.”
  • Génesis 50:20 — “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.”
  • 2 Corintios 4:17 — “Esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.”

Ejemplo: José fue vendido, calumniado y olvidado, pero la tormenta lo llevó al trono. A veces, lo que parece tu final, es tu formación.

 

 

V. Cuando Cristo habla, todo se aquieta

Verdad central: La palabra de Jesús tiene poder para silenciar el caos exterior y el miedo interior.

 

Bases bíblicas:

  • Salmo 107:29 — “Cambió la tempestad en sosiego, y se apaciguaron sus ondas.”
  • Mateo 8:26 — “¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.”
  • Filipenses 4:6–7 — “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Ejemplo: Cuando Jesús habló, no solo se calmó el mar, sino también el corazón de los discípulos. Su palabra sigue teniendo autoridad hoy.

 

RECAPITULACIÓN FINAL: “Cinco claves para tener paz en medio de la tormenta”

  • Recuerda quién va contigo — La presencia de Cristo trae paz.
  • Fortalece tu fe — Las crisis revelan tu nivel de confianza.
  • Cuida lo que confiesas — Tus palabras tienen poder.
  • Entiende el propósito del proceso — Cada tormenta forma tu carácter.
  • Escucha la voz de Jesús — Solo Su palabra puede traer calma total.