Betania no era una gran ciudad, ni un centro religioso importante.
Era un pequeño pueblo a solo tres kilómetros de Jerusalén… pero ahí Jesús siempre encontraba un hogar.
Mientras en el templo lo cuestionaban, en Betania lo entendían.
Mientras en Jerusalén lo querían matar, en Betania lo amaban.
Mientras otros lo usaban por interés, en Betania lo servían con el corazón.
Betania representa el tipo de corazón donde Jesús se detiene.
Y la pregunta hoy es: ¿Puede Jesús detenerse en tu vida, en tu casa, en tu iglesia?
Texto base: Juan 12:1–3
“Seis días antes de la Pascua vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él. Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.”
PROPÓSITO DEL MENSAJE
Recordar que Jesús todavía busca corazones y hogares como Betania: lugares donde pueda descansar, donde haya fe, adoración y testimonio vivo.
I. BETANIA, EL LUGAR DE LA AMISTAD SINCERA
Juan 11:5 — “Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.”
Jesús tenía multitudes, pero solo unos pocos amigos. En Betania no había fariseos, había familia. No buscaban un milagro… buscaban su presencia.
“Jesús no se queda donde lo admiran… Jesús se queda donde lo aman.”
Aplicación:
Haz de tu casa un lugar donde Jesús se sienta en confianza. Que Él diga: “Aquí puedo quedarme, aquí me entienden, aquí me aman.”
II. BETANIA, EL LUGAR DONDE LA FE ES PROBADA
Juan 11:21 — “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.”
Marta y María creían, pero su fe fue probada.
Cuando todo parecía perdido, Jesús demostró que ni la muerte puede detener su poder.
“Hay oraciones que parecen llegar tarde… pero Jesús nunca llega tarde, llega perfecto.”
Aplicación:
Tal vez tu Betania hoy es un lugar de llanto, pero el mismo Jesús que lloró también resucitó a Lázaro.
¡Tu dolor puede convertirse en testimonio.
III. BETANIA, EL LUGAR DEL TESTIMONIO VIVO
Juan 12:9 — “Vinieron… no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro.”
La gente quería ver a Lázaro, el milagro viviente.
Cuando Jesús toca tu vida, tu historia cambia tanto que otros vienen a Cristo solo por verte.
“Tu testimonio puede predicar más fuerte que mil sermones.”
Aplicación:
Tú eres la evidencia de que Jesús sigue obrando.
Cada vez que alguien te ve y dice “algo cambió en ti”, esa es tu Betania brillando.
IV. BETANIA, EL LUGAR DE LA ADORACIÓN EXTRAORDINARIA
Juan 12:3 — “María tomó perfume de nardo puro… y la casa se llenó del olor del perfume.”
María no le dio a Jesús lo que le sobraba, sino lo más valioso que tenía.
Su adoración fue tan genuina que llenó toda la casa.
“La verdadera adoración siempre deja olor en el ambiente.”
Aplicación:
Tu adoración no depende del lugar ni de la música; depende del amor que tienes por Jesús.
Adora con todo tu corazón, aunque otros no lo entiendan.
V. BETANIA, EL LUGAR DONDE JESÚS SE PREPARA PARA LA CRUZ
Mateo 26:12 — “Al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho para prepararme para la sepultura.”
Antes de enfrentar la cruz, Jesús pasó por Betania.
Antes del dolor, buscó un hogar de amor.
Antes del rechazo, buscó un refugio de amistad.
“Jesús siempre pasa por Betania antes de pasar por Jerusalén.”
Aplicación:
Cuando Dios te visita, es porque está por hacer algo grande.
Tu Betania puede ser el lugar donde Él se prepara para glorificarse.
Hoy el Señor busca Betanias espirituales:
Casas donde pueda quedarse, corazones donde pueda reposar, vidas donde pueda obrar.
¿Quieres que tu vida sea Betania?
¿Quieres que tu hogar huela a adoración, que tu fe inspire a otros, que Jesús se sienta cómodo en tu mesa?
—dile: ‘Señor, aquí está mi casa, aquí está mi corazón. Quédate conmigo.’
ILUSTRACIÓN FINAL
Cuentan que un hombre tenía una silla vacía frente a su mesa. Cuando le preguntaban por qué, él decía:
“Esa silla es para Jesús. Por si pasa por aquí, que sepa que tiene un lugar donde descansar.”
Que en tu vida siempre haya una silla vacía para Él. Porque cuando Jesús pasa por Betania… algo sobrenatural sucede.